Los directivos rara vez redactan evaluaciones de riesgos, pero sí autorizan el trabajo que esas evaluaciones deben proteger. Cuando se investiga un accidente grave, la pregunta suele ser la misma: ¿se conocía el riesgo y qué se hizo al respecto? Un directivo que hace buenas preguntas antes de que empiece el trabajo puede contribuir mucho a que la respuesta sea la correcta.
Estas cinco preguntas ayudan a distinguir si una evaluación de riesgos es un control que funciona o un formato lleno.
1. ¿Los peligros están bien nombrados?
Un peligro es cualquier cosa con potencial de causar daño. Una actividad no es un peligro en sí misma. Una maniobra con grúa, por ejemplo, implica peligros como la carga suspendida, la exposición a la línea de fuego, el terreno inestable y el movimiento de la grúa, y el riesgo de cada uno depende de la carga, el viento, el suelo y la competencia de la cuadrilla. Una evaluación que anota “maniobra con grúa” como peligro todavía no ha hecho el trabajo. Un peligro vago suele atraer un control igual de vago.
2. ¿Participaron quienes hacen el trabajo?
Las cuadrillas saben dónde se aparta la tarea real del procedimiento escrito. El Health and Safety Executive del Reino Unido, cuyos cinco pasos (identificar peligros, evaluar riesgos, controlarlos, registrar hallazgos y revisar) se usan ampliamente, advierte además que no basta con copiar un ejemplo y ponerle el nombre de la empresa. Preguntar “¿quién de la cuadrilla aportó a esto?” es una forma rápida de saber qué tipo de evaluación se tiene enfrente.
3. ¿Cada control tiene responsable y fecha?
Una acción como “acordonar el área” que no está asignada a una persona con fecha límite muchas veces no ocurre. Muchos controles que fallaron sí estaban en la evaluación: se escribieron y luego se perdieron entre la oficina de planeación y el frente de trabajo. Basta con pedir el responsable y la fecha de cada acción pendiente, y preguntar qué pasa si la fecha se vence.
4. ¿Una probabilidad baja está ocultando una consecuencia grave?
Muchas evaluaciones industriales combinan probabilidad y severidad en una matriz de riesgos. Es una herramienta razonable, siempre que se recuerde que cada organización define sus propias escalas y criterios, por lo que toda matriz es ilustrativa y no universal. La trampa es dejar que una probabilidad baja esconda una severidad fatal. Los peligros de alta consecuencia suelen merecer controles fuertes aunque parezcan poco probables, y calificar el riesgo antes y después de los controles hace visible el aporte de cada uno.
5. ¿Cuándo se revisó por última vez y qué obliga a revisarla antes?
Las condiciones cambian: personal nuevo, contratistas nuevos, otro equipo, otro clima. La guía del HSE británico pide revisar los controles cuando hay cambios o después de incidentes y cuasi accidentes. Una buena respuesta incluye una fecha de revisión programada y los eventos que obligarían a adelantarla.
El panorama regional
La obligación de evaluar riesgos aparece de distintas formas según el país. En Brasil, la NR-1, primera de las Normas Regulamentadoras que administra el Ministerio del Trabajo y Empleo (MTE), trata las disposiciones generales y la gestión de riesgos ocupacionales. En México, la STPS establece requisitos por tipo de peligro mediante las NOM-STPS. Chile, Colombia, Perú y otros países tienen sus propios marcos nacionales. ISO 45001 incorpora la identificación de peligros y la evaluación de riesgos en sus requisitos para un sistema de gestión de SST. Para un grupo con operaciones en varios países, lo práctico es contar con un método interno y mapearlo contra la normativa de cada país.
Para cerrar
Ninguna de estas preguntas exige conocimientos técnicos y cada una toma pocos minutos. Juntas, transmiten que la dirección espera que las evaluaciones controlen el riesgo, no solo que lo registren. Para una explicación más completa de los pasos, los tipos de evaluación y un ejemplo resuelto, vea este texto sobre cómo funciona la evaluación de riesgos en trabajos de alto riesgo (en inglés).
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